Entrevista a Victoria Czentner

Mona March 9, 2012 1

Esta no es la primera entrevista que le hacen a Vicky, aunque me dice que siempre es diferente cada vez. Yo quise conocerla para saber quién estaba detrás de las telas, murales y cuadros que pinta como si les crecieran de las manos. Nos encontramos en su casa-taller en Florida, Vicente Lopez, un PH al frente, claro, pintado de blanco y verde agua, un espacio que se recorre de rincón a rincón y que invita a detenerse. Me sorprende poco saber que es autodidacta, que trabajaba en una oficina hasta que dijo basta y empezó a pintar lo que llevaba dentro. Si el artista nace o se hace no lo sé, pero sí que es fascinante acercarse a uno.

Me crucé con tu trabajo en un blogspot que se llamaba Laplaya y guardé el sitio en favoritos. Después vi que firmás tus cuadros como Vicze. ¿Por qué esos nombres?

Mis amigas y yo bautizamos a este lugar “La playa” porque en un principio cuando recién lo había alquilado con una amiga para usarlo de taller (en ese momento yo pintaba y mi living me había quedado chico) era como un club de amigos, nuestro lugar de encuentro.

Cuando comencé con el emprendimiento de las telas, lo nombré Laplaya, como probando, sin tener una visión de futuro. Al año, una clienta que trabaja en INICIA me vio un poco desesperada con mil bolsos y sin un plan de negocio, consiguió que me becaran para realizar un curso de emprendedores. Muchos me tiraron abajo el nombre diciendo que remitía exclusivamente al verano, otros decían que lo relacionaban con algo lindo. Y Vicze, que había surgido en un momento un poco de casualidad, parecía correcto. Cuando empezé a pintar por la calle la gente me decía Vicze y algunos todavía me llaman así.

 

Tenés una mezcla interesante entre artista plástica, diseñadora y graffitera. ¿Vos dentro de qué categoría te ubicarías o te sentís más cómoda?

Por suerte y tal vez porque fui autodidacta y fui haciendo todo como me iba saliendo, dejándome llevar, no me considero ninguna de esas cosas y todas. Me da libertad, movilidad…También hago cerámica. Está bueno no encasillarse, tener la libertad de hacer lo que uno tiene ganas de hacer. Después quién es uno pasa por otro lado.

Leí que postergaste 13 años la apertura del taller. ¿Por qué?

Terminé el colegio y empecé a trabajar desde los 17 hasta los 30 en una empresa de mi familia, como administrativa, así que era bastante difícil salir y bastante cómodo quedarse. En ese momento era puro número, mis hermanas me cargaban porque para cualquier cosa hacía un excel, pero siempre quise dedicarme a la pintura.

Me parece que lo que pasó, más allá de que necesitaba trabajar por una cuestión económica, es que no creía que fuese posible vivir del arte, no confiaba en mí lo suficiente. Me encontraba en un ambiente en el que me sabía desempeñar y en el otro (artístico), al no haber estudiado y no tener amigos que se dedicasen a eso, me parecía un mundo imposible.

Cuando me largué, me largué a la nada y empecé a estampar telas (con dibujos propios) porque me parecía que estaba pasando a algo más comercial, o útil. También pintaba en la calle y empecé a mostrar lo que hacía.Eso hizo que me conociera mucha gente, empecé a vender cuadros y cada vez me encargaron más pinturas. El año pasado no hice producto, solo hice tela por metro y me la pasé pintando. Viví de eso, me lo digo a mí misma y me cuesta creerlo.

Ahora en marzo arrancas un taller de pintura y dibujo. ¿Es tu primera experiencia como docente ¿Cuáles son tus expectativas?

Este va a ser el tercer año en el que doy talleres. Como me formé de manera autodidacta, lo que propongo es compartir este lugar de trabajo para que cada uno pueda ir desarrollándose educando la mirada a través de la observación y la práctica. El objetivo del taller es el de poder guiar a cada alumno a que se suelte y pueda expresar algo desde lo profundo de su ser, algo real del propio individuo, que es lo que más cuesta, porque una de las tareas más difíciles es desoír a los demonios interiores que nos dicen que lo que hacemos no sirve, es una porquería o no nos sale bien. La mente está siempre haciendo interferencia.

El arte es un estado espiritual al que hay que saber entrar, salir, hay que darle su tiempo, dedicarle su espacio, su disciplina. Cuando uno entra en esos estados y logra dejar que los pensamientos pasen sin agarrarse de ninguno, sin juzgar, para mí es como meditar, algo que vale la pena experimentar.

Un ejercicio que recomiendo es aprovechar los momentos en que hablamos por teléfono y tener siempre una linda hoja a mano (no una servilleta de papel) para dibujar sin prestar tanta atención a lo que uno está haciendo.

¿Qué te lleva a elegir diferentes formatos para intervenir como paredes, bastidores, telas o autos? ¿Qué es lo que más te gusta hacer?

Empecé a hacer cerámica a los 9 años. La había abandonado por un tema de espacio/ tiempo, no encontraba un taller a dónde ir, no tenía horno, en realidad no me ordenaba. El año pasado la retomé. Trato de que estén sucediendo todos los diferentes modos de expresión (pintura, telas, cerámica, murales) al mismo tiempo, de no abandonar ninguno.

A mi me gusta todo, me enamora.

¿Quiénes son tus artistas favoritos? ¿En qué y/o quién te inspirás?

Van cambiando, hay épocas en las que me fanatizo con unos más que con otros. Stig Lindberg es casi el amor de vida, diseña telas, es ilustrador, pintor, ceramista. Fue una emoción ver su cerámica en la muestra que se hizo en el Museo de Arte Decorativo hace poco. Me encanta el diseño escandinavo. El arquitecto y artista Hundertwasser, la brasilera Beatriz Milhazes. Los clásicos Picasso, Chagall, Matisse. Me gustan también por lo que pensaban sobre la pintura y el arte.

Me interesa saber tu opinión acerca de la eterna pregunta que ya se hicieron muchos filósofos si el artista nace o se hace.

Todos nos preguntamos un poco eso en algún momento. A veces pienso que lo artístico se puede desarrollar porque es un tipo de mirada, de amor. Tenés que tener esa sensibilidad de enamorarte de los colores como un músico se enamora de melodías.

 ¿Qué consejos le darías a alguien que admira tu trabajo y quisiera empezar a pintar?

Hay una carta que le escribe el fotógrafo chileno Sergio Larrain a su sobrino que quiere empezar a tomar fotografías. Es bellísima, recomiendo que la lean!

Acá les dejo un extracto:

“(…)

Sigue lo que es tu gusto y nada más. No le creas más que a tu gusto, tú eres la vida y la vida es la que se escoge. Lo que no te guste a ti, no lo veas, no sirve. Tu eres el único criterio, pero ve de todos los demás.(..). Hacer una exposición es dar algo, como dar de comer, es bueno para los demás que se les muestre algo hecho con trabajo y gusto. No es lucirse uno, hace bien, es sano para todos y a ti te hace bien porque te va chequeando. 

(…) Es mucho vagabundeo, estar sentado debajo de un árbol en cualquier parte. Es un andar solo por el universo. Uno nuevamente empieza a mirar, el mundo convencional te pone un biombo, hay que salir de él durante el período de fotografía.”

http://www.facebook.com/hola.vicze

One Comment »

  1. Juan March 9, 2012 at 3:22 pm - Reply

    Excelente nota!!

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